La tarifa del 10% que define Trump, podría permitirle al país ganar competitividad ante otros, aunque también podría verse afectado por un cambio en las corrientes comerciales.
Una ventaja comparativa para Uruguay
Ante el mayor nivel de carga arancelaria para otros países, se termina ganando “ventajas relativas de acceso a nivel mundial”, expresó en su cuenta de X el doctor en Relaciones Internacionales y director del Instituto de Negocios Internacionales (INI) de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), Ignacio Bartesaghi.
Para el analista, esta situación supone una buena oportunidad “para dar flexibilidad a Brasil y conseguir la nuestra para acceder a nuevos mercados”, en alusión a acuerdos particulares por fuera del Mercosur.

La oportunidad de la carne
En cuanto a las exportaciones de carne bovina a Estados Unidos, el país conservó el 10% dentro de la cuota de 20.000 toneladas y 36,4% fuera de ella, una ventaja comparativa importante con respecto al 76,4% que afrontará Brasil.
El jefe de Acceso e Inteligencia de Mercado del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Álvaro Pereira, aseguró en diálogo con Radio Carve que esta situación puede no incrementar el volumen, pero sí los valores. “Quizás no haya tanto margen para incrementar envíos, pero sí para que los precios se ajusten al alza por la menor disponibilidad de carne magra brasileña”, analizó.
Al aventurarse a los próximos movimientos en el sector, recordó que México tiene arancel cero para carne importada, por lo que “es posible que reciba carne de Brasil para compensar la que exporte a Estados Unidos sin arancel”, de manera que, además de las ventajas arancelarias, deben tenerse en cuenta las condiciones de acceso a cada mercado, ítem en el que Uruguay aparece detrás del país vecino.
Fuente Ámbito








