Esta semana el Frente Amplio pidió al gobierno que “defina el contenido de la propuesta de reforma (de la seguridad social) que entiende debe realizarse, dejando de lado los cálculos políticos”.
La Mesa Política afirmó que “tras meses de silencio, varios actores del gobierno y legisladores del oficialismo volvieron a hablar de la reforma de la seguridad social, reafirmando la necesidad de reformar el sistema, pero, a diferencia de lo manifestado en el pasado, ahora condicionan el avance en este tema a contar con el apoyo del FA, preocupados por el costo político que implicaría la reforma”.
El Frente Amplio agregó que “la Constitución de la República establece que este es un tema en el que el Poder Ejecutivo tiene la iniciativa privativa”, por lo que “en este momento es responsabilidad del gobierno, que es mano y debe mover”.
La coalición de izquierda sostuvo que “sólo una vez que el proyecto se conozca, y se estudie en profundidad”, “el FA podrá expresarse” sobre el texto, “al tiempo de trabajar con el objetivo de que el sistema pueda avanzar tanto en materia de sustentabilidad social como financiera”.
El pronunciamiento del FA se conoció luego de que varios dirigentes nacionalistas pusieran en duda la aprobación de la reforma si no hay un acuerdo con la oposición. Por ejemplo, el senador Jorge Gandini aseguró días atrás que la reforma podría no salir si el gobierno fuera el único que debiera asumir los costos políticos. “El sueño del pibe del FA es que votemos una ley antipática y después disfrutarla” (si llega al gobierno), aseguró Gandini.
Hasta ahora la reforma fue discutida en la Comisión de Expertos en Seguridad Social que elaboró un documento con recomendaciones al Poder Ejecutivo. El informe fue apoyado por los nueve técnicos designados por el oficialismo y la representante empresarial. Por el contrario, no contó con la adhesión del FA, del PIT-CNT ni de la organización de jubilados. Las opiniones vertidas en esa comisión no son vinculantes.








