El gerente del Paysandú Shopping Terminal, Luis Zúñiga, explicó que la estación cuenta con 15 andenes, aunque habitualmente funcionan entre 10 y 12. Según señaló, la infraestructura nunca debió operar cerca de su capacidad máxima, ni siquiera durante los períodos de mayor movimiento de fin de año.
“Nunca tuvimos capacidad plena”, remarcó Zúñiga, al anticipar que la llegada de León XIV representará un desafío logístico excepcional. “Va a ser algo único”, expresó.
Uno de los principales objetivos de la organización será evitar que decenas de servicios coincidan en franjas horarias reducidas. En ese sentido, la Intendencia de Paysandú ya mantuvo contactos con las empresas de transporte para coordinar y escalonar las llegadas, con el objetivo de reducir posibles congestionamientos en torno a la terminal.
Además, está previsto reforzar la operativa con mayor presencia de personal, seguridad y servicios de limpieza, ante un flujo de pasajeros que podría superar ampliamente los registros habituales de la ciudad.
La expectativa por el acontecimiento trasciende las fronteras uruguayas y tiene una especial cercanía con Entre Ríos. Paysandú se encuentra frente de Colón y ambas localidades están unidas por el Puente Internacional General José Gervasio Artigas, que constituye uno de los principales pasos fronterizos entre Argentina y Uruguay. La distancia entre los centros urbanos es de aproximadamente 19 kilómetros.
La cercanía convierte a la visita papal en un hecho de particular interés para toda la región. Miles de entrerrianos podrían tener la posibilidad de trasladarse hasta Paysandú para participar de las actividades, aunque todavía resta conocerse el programa oficial detallado y las eventuales disposiciones especiales que puedan adoptarse para el tránsito fronterizo durante esas jornadas.
La visita está confirmada para el sábado 7 de noviembre, en el marco de la estadía de León XIV en Uruguay entre los días 6 y 8. Paysandú será una de las escalas de la gira del sumo pontífice, en una visita que las propias autoridades locales ya califican como un acontecimiento histórico para la ciudad y el vecino país.








