La decisión de la Unión Europea de obligar al uso del mismo conector USB-C en smartphones, notebooks, parlantes, cámaras digitales y otros dispositivos tiene un impacto global; la más afectada es Apple, que sigue usando el conector Lightning en sus iPhone, pero ya usa el USB-C en iPad y MacBook 5
Los países de la Unión Europea (UE) y los negociadores del Parlamento Europeo anunciaron este martes un acuerdo para adoptar un cargador universal para teléfonos inteligentes, tabletas y dispositivos portátiles a más tardar en el otoño boreal de 2024, en un duro revés para Apple.
La normativa impondrá para todos esos aparatos un conector USB-C con el objetivo de limitar los desechos tóxicos de miles y miles de cables de diversos formatos, y defender el derecho de los consumidores, obligados por ahora a acumular diversos cargadores.
Aunque la normativa apunta a Europa, por el tamaño de ese mercado se descarta que los fabricantes usarán ese mismo estándar de conector reversible, que debutó en 2015, para todo el mundo, sobre todo teniendo en cuenta que ya es el estándar en todos los smartphones salvo el iPhone, y que la decisión europea alcanza a todo tipo de dispositivos.
Qué dispositivos deberán usar cargadores con conexión USB-C
Además de los smartphones, el USB-C será obligatorio en 15 tipos de dispositivos, incluyendo:
- Celulares de todo tipo
Tabletas
Laptops y notebooks (que tendrán más tiempo para adaptarse)
Parlantes portátiles
Cámaras digitales
Consolas de mano
Auriculares
Lectores de libros electrónicos
Los relojes inteligentes y otros dispositivos muy pequeños están autorizados, por su tamaño y diseño, a usar cargadores propietarios.
El proyecto había enfrentado la feroz oposición del gigante tecnológico Apple, que defiende su tecnología de carga y conexión Lightning, en uso para el iPhone desde 2012. Sin embargo, la compañía ya vendría trabajando en un iPhone con puerto USB-C, adelantándose a la decisión europea, y siguiendo la línea que tomó actualmente para sus iPad y MacBook, que usan el estándar USB-C para sus conectores.
La normativa legal aún deberá ser formalmente ratificada por el Parlamento Europeo y los 27 estados del bloque para que pueda entrar en efecto. El comisario europeo de Industria, Thierry Breton, destacó que el acuerdo fue alcanzado después de apenas nueve meses de negociaciones, y apuntó que “esto significa que podemos movernos rápidamente cuando hay la disposición política”.
De esa forma, añadió el funcionario francés en una conferencia de prensa, “hemos sido capaces de decirles a los lobbies: ‘Nos van a disculpar, pero esto es Europa y estamos trabajando por nuestra gente’”. Poco antes, en Twitter, Breton había señalado que con el acuerdo “el interés general de la Unión Europea ha prevalecido”.
En una nota de prensa, el Parlamento Europeo apuntó que el proyecto “es parte de un esfuerzo más amplio de la UE para hacer que los productos en la UE sean más sostenibles, reducir los desechos electrónicos y facilitar la vida de los consumidores”. Así, “los consumidores ya no necesitarán un dispositivo y cable de carga diferente cada vez que compren un dispositivo nuevo, y podrán usar un cargador para todos sus dispositivos electrónicos portátiles pequeños y medianos”, añadió la nota.
Unifica también la carga rápida
El Parlamento también destacó que la velocidad de carga será “armonizada para dispositivos que admiten carga rápida, lo que permite a los usuarios cargar sus dispositivos a la misma velocidad con cualquier cargador compatible”.
El eurodiputado socialdemócrata maltés Alex Agius Saliba, que encabezó el equipo negociador del Parlamento, apuntó que “se trata de una norma que deberá aplicarse a todos”. ”Si Apple (…) o cualquier otro quiere comercializar sus productos, venderlos en nuestro mercado interno, tendrá que acatar las reglas y su dispositivo deberá tener un puerto USB-C”, comentó.
Fuente La Nación







