Los carniceros trasladarán de inmediato el nuevo precio del asado a sus clientes.
Estiman que lo podrán hacer durante esta misma semana, apenas comiencen a recibir el producto al nuevo valor de parte de sus proveedores, sean frigoríficos u otros abastecedores.
Para que eso suceda, debe cristalizar por ley la aprobación de la eliminación del IVA mínimo de 10% sobre el asado, ajuste anunciado el viernes pasado por el presidente de la República, Luis Lacalle Pou.
El proyecto de ley fue remitido el lunes al Parlamento por el Poder Ejecutivo y sería votado este martes, primero por el Senado y luego por Diputados.
Con base en un relevamiento realizado por El Observador entre varios comerciantes, se aguarda con expectativa una reunión clave para ajustar detalles operativos tendientes a que el consumidor pueda abonar unos $ 230 por kilo de un asado de calidad media, producto que hoy oscila de $ 330 a $ 350 por kilo.
En esa reunión, todavía sin estar agendada, participarán representantes del Instituto Nacional de Carnes (INAC) y de las gremiales que nuclean a quienes faenan y/o distribuyen la carne y a los carniceros y otros comercializadores.
Uno de los carniceros precisó que para que el precio baje tanto, al menos $ 100 por kilo, no alcanzará con la quita del IVA, por lo tanto tendrán que poner lo suyo los frigoríficos y los comerciantes que colocan el producto al consumidor.
Sobre el beneficio que esto tiene para el carnicero, no pasa por lo económico. “El carnicero, con esto, no hará plata, es más, empatará o perderá”, dijo un comerciante.
La gran ventaja, explicó, es que se cortará la pérdida de clientes que están dejando de ir a la carnicería por el encarecimiento de la carne, que ha subido un 25% desde fines de enero.
Sobre el tema calidad, hoy 13 costillas, como el que estará comprendido en la medida, con el valor promedio mencionado, pero también hay otros de menor calidad (las puntas de los asados) a precios menores y otros premium, de 10 costillas como los cortes de exportación para Europa que son de animales producidos primero a pasto y terminados a grano, que pueden superar los $ 450 por kilo.
La idea de los carniceros es vender todo el asado de calidad media al nuevo precio, manteniendo la opción para quien pueda abonarlo de tener asados de máxima calidad pero más caros.
El asado es el segundo producto entre los más demandados en cortes o elaboraciones con carne vacuna, detrás de la carne picada y por delante de las milanesas y cortes con hueso.
A comienzos de esta semana, la carne picada en promedio en las carnicerías tenía un costo de $ 250 a $ 380 por kilo dependiendo ello de la calidad y cuán magra sea; el kilo de nalga de buena calidad para obtener milanesas superaba ya los $ 500 con extremos de $ 550; y las paletas o agujas tienen como valor eje los $ 350 el kilo en un momento en el que la llegada de los primeros días más fríos dispara su demanda.
En base a nota de El Observador








