sábado, agosto 29, 2026

Del árbol a la tierra: cómo la gestión de residuos cuida nuestro arbolado y nuestras ciudades

Del árbol a la tierra: cómo la gestión de residuos cuida nuestro arbolado y nuestras ciudades
Orilla y Media TV

Cada 29 de agosto, la Argentina celebra el Día del Árbol, una fecha que invita a reflexionar sobre la incidencia que tienen las especies arbóreas en la calidad de vida urbana, la purificación del aire y la regulación del clima. Sin embargo, en el contexto socioambiental actual, la protección de nuestro arbolado no puede pensarse de forma aislada: está íntimamente ligada a la forma en que el sector público y los ciudadanos gestionamos los residuos día a día.

Por Javier Lisandro Manzo (*)

En la provincia de Entre Ríos, donde el patrimonio natural es parte de nuestra identidad y nuestra economía, el arbolado urbano y la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) representan las dos caras de una misma moneda en la construcción de ciudades resilientes.

Los árboles urbanos generan biomasa de manera constante a través de hojas secas, ramas y restos de poda. Cuando no existe un manejo adecuado, estos residuos verdes quedan acumulados en cordones y veredas. Frente a las lluvias intensas o eventos climáticos como el fenómeno de El Niño, esta biomasa es arrastrada por el agua hacia las rejillas y bocas de tormenta, provocando severas obstrucciones y anegamientos.

Ciudades como Gualeguay, con una geografía sensible al escurrimiento hídrico, han experimentado cómo la acumulación sin control de restos vegetales y plásticos en la vía pública compromete la capacidad de los desagües pluviales. Allí, la adecuada disposición de la poda y la recolección diferenciada se transforman en la primera línea de defensa para prevenir inundaciones.

Por otro lado, la experiencia en municipios con trayectoria en políticas ambientales, como Gualeguaychú, demuestra el potencial transformador de valorizar estos residuos. La biomasa vegetal y los desechos orgánicos domiciliarios —que representan casi el 50% de la basura que generamos a diario— pueden convertirse, mediante el compostaje y la economía circular, en abono orgánico y mantillo para nutrir los mismos parques, plazas y canteros arbolados de la ciudad.

El marco normativo en nuestra provincia es claro. La Ley Provincial Nº 10.311 de GIRSU establece la hoja de ruta para que los municipios y comunas entrerrianas dejen atrás la lógica del descarte y adopten modelos sustentables de tratamiento de residuos.

Sin embargo, se requiere una articulación en dos niveles:

* Gestión estatal y planificación: Las autoridades locales deben garantizar canales oficiales y previsibles para la recolección de voluminosos y restos de poda, evitando la proliferación de basurales a cielo abierto que contaminan las napas y deterioran el suelo donde crecen nuestras especies nativas.

* Responsabilidad comunitaria: Los vecinos jugamos un rol insustituible. Retirar las hojas secas de las rejillas propias, separar los materiales reciclables en origen y no depositar restos de obra ni poda sobre los cordones son acciones simples que protegen tanto la infraestructura urbana como el ecosistema local.

Celebrar el Día del Árbol en Entre Ríos implica asumir un compromiso integral con el ambiente que habitamos. Sembrar un árbol es un acto de esperanza, pero cuidar el suelo en el que se desarrolla y mantener limpias las calles que nos conectan es una responsabilidad cotidiana de gestión y convivencia.

Aprovechemos esta fecha ambiental para fortalecer los planes GIRSU en cada rincón de la provincia, promoviendo ciudades más limpias, verdes y preparadas para los desafíos del cambio climático.

(*) Fundación para el Desarrollo Entrerriano (Funder)

 

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