Quien gobierna, en tiempos de escasez y crisis social a cielo abierto, no debe perder de vista la protección integral de los niños, niñas y adolescentes, en especial la de aquellos en situación de carencia. No se puede gobernar sin culpa, las decisiones pesan. Pero, sobre todo, no se debe gobernar sin conciencia.
En Entre Ríos se abrió, desde hace algunas semanas, un tenso, extenso y extendido debate al conocerse, por el final, la determinación del Estado de implementar un sistema, con compra centralizada, para proveer desayunos y meriendas a miles de alumnos que concurren a establecimientos educativos diseminados en todo el territorio.
La decisión política ha sido, es, ratificada una y otra vez desde las usinas gubernamentales. La administración que encabeza Rogelio Frigerio es taxativa. El propio gobernador se expresó a través de un artículo de opinión que fue profusamente difundido.
La intervención ciudadana (Coyuntura: lección de ciudadanía entre desayunos y meriendas | Análisis) y un resultado judicial pusieron en la superficie y en las conversaciones, un tema de altísima sensibilidad. Que no se detiene.
La dimensión es tal que no permite clausurar el debate con una admonición desde el poder. Es importante que, como no se hizo antes, se involucren actores que puedan esclarecer, ayudando a que el derecho a la alimentación de muchos alumnos, que no pueden desayunar o merendar en sus hogares, sea bien resguardado.
Habrá, en los próximos días, un capítulo interesante cuando la ministra de Desarrollo Humano de la provincia, Verónica Berisso, hable sobre el tema en la Cámara Baja. Es una gran oportunidad. Estará en el hemiciclo, o en la dependencia que se asigne para la cuestión, acompañada por el responsable de comedores de la provincia, Lautaro Azzalini.
Ambos funcionarios podrán mostrar en toda su dimensión la línea de tiempo que va desde la toma de la decisión, hasta la adjudicación a la empresa Teknofood del nuevo servicio de provisión que se pretende.
Lo de antes, ahora
Es incesante la aparición de novedades alrededor del tema. Tiene que ver con no haber realizado o mostrado oportunamente lo que se hace y presenta ahora. Por ejemplo, el mismísimo gobernador presentó hoy una mesa interinstitucional y multisectorial. Es contrafáctico, pero tal algo de lo que pasa, no habría pasado.
La mesa tiene por objeto mejorar el sistema de alimentación escolar en la provincia. Importante. Muestra que la intensidad del debate y el fallo de la justicia, ordenador en cierta medida, tienen efectos concretos.
Bienvenida la decisión, aunque no debe dejar de decirse que este espacio debía crearse mucho antes. Pero al menos, ahora está. Es mejor.
El Colegio de Nutricionistas, podrá hacer aportes concretos, contando con toda la información sobre los alimentos que serán puestos a la mesa de los alumnos entrerrianos. Es, la de estos profesionales, una participación importante.
El propio Colegio y la Asociación Entrerriana de Nutricionistas, sumada una asociación civil de Concepción del Uruguay, habían indicado semanas atrás que no fueron consultados ni antes ni durante el proceso licitatorio.
Hasta se puso reparo sobre la posibilidad de incluir alimentos ultra procesados. Ahora harán lo suyo porque se crea la mesa de dialogo que, con claridad, habían demandado. Alimentar a los gurises de la mejor manera, protegiendo su salud presente y futura es un anhelo de todos los entrerrianos.
Un valor importante es la impronta de esta colegiatura, que tiene un código de ética más que interesante, en el que se habla de las responsabilidades de sus integrantes frente a la sociedad.
Esta instancia participativa, con representación de universidades y de la empresa responsable de elaborar y distribuir los alimentos, proveerá de elementos sustantivos para hacer un acabado análisis de este mecanismo para llevar desayunos y meriendas a los alumnos de más de novecientos establecimientos.
Se puede estimar que el trabajo será por un tiempo importante. Así como la provisión de alimentos seguirá con un sistema mixto (los almuerzos siguen con la modalidad que se intenta modificar), se puede conjeturar que más temprano que tarde habrá compra centralizada de almuerzos. Se verá.
Que quede meridianamente claro: la mesa interinstitucional para mejorar el sistema de alimentación escolar es bienvenida. Los entrerrianos suelen usar recurrentemente el dicho: más vale tarde que nunca.
Presupuestos
Hace unos días, echando una mirada sobre las determinaciones judiciales (un derrotero que terminó) señalé que el sistema implica miles de millones de pesos. Por esta cuestión el ciudadano entrerriano va a mirar lo que hagan los organismos de control constitucional. La escasez potencia la necesidad de celar cada centavo.
Pero lo central, lo sustantivo que no se menciona tanto, es el derecho que tienen los niños, niñas y adolescentes que concurren a establecimientos educativos públicos provinciales, de recibir una alimentación adecuada, saludable, sostenible, suficiente, segura, variada y culturalmente aceptable.
No se debe perder de vista, en este interesante proceso, el reciente fallo (21 de agosto, legajo 36759) que provocó tantos movimientos hacia el interior de la administración. Esta bienvenida mesa, conformada en las últimas horas, es uno.
También, una y otra vez, habrá que profundizar sobre la ley nacional 27642. El colegio de nutricionistas, las universidades, ayudarán con eso. También es central la ley nacional 26061.
Un contexto claro el que dan estas normas, la Constitución Nacional, la provincial, la Convención sobre los Derechos del Niño y un cúmulo importante de normativa pertinente, vigente y aplicable.
Sobre este último punto hay que reclamar algún detalle sobre lo que se va reformando (decretos, resoluciones) para sustentar jurídicamente y hacer realidad la decisión política del nuevo sistema.
Hay que cambiar todo para que coexistan el modo centralizado de desayunos y meriendas junto a la provisión de almuerzo con el sistema anterior tan difícil de controlar.
Es fundamental, en todo, el papel de la docencia, de los docentes. Tanto que llama la atención que no haya representación de los maestros en la mesa interinstitucional. No se indicó si tendrá espacio el Consejo General de Educación, responsable de todo el funcionamiento escolar.
Hay una logística por aplicarse que amerita un análisis exhaustivo del estado de los establecimientos escolares, como así también los procesos de capacitación de todo el personal que debería manipular los alimentos.
Se sumaría a todo eso la posible contratación de nutricionistas (dependerían de la empresa proveedora). Hay que lograr la mejor coordinación posible.
Los mejores esfuerzos de todos los que ya están integrados y los que irán haciéndolo es esencial para resguardar los derechos del niño. No solo no deben tener sellos los alimentos que reciban. Los ingredientes que referencian esos sellos no deberían ser parte de los desayunos o las meriendas.
La empresa ha informado que cualquier producto observado de manera fundada, podrá ser sustituido. En este punto se revela la importancia que tiene la presencia, en la mesa recientemente presentada, de universidades (facultad de Bromatología) y nutricionistas.
Es un tema, la provisión de alimentos a los alumnos entrerrianos, extremadamente sensible y profundo, por lo que hay que seguir debatiendo y mirando todo lo que a su alrededor suceda. Es algo presente y, repitámoslo, determinante en términos de futuro.
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