La senadora provincial Gladys Domínguez rechazó «categóricamente» la decisión del Partido Justicialista de expulsarla de sus filas, luego de haber acompañado con su voto la reforma previsional impulsada por el gobernador Rogelio Frigerio. A través de un comunicado, la legisladora por el departamento Feliciano sostuvo que la sanción no responde a una traición a los principios peronistas, sino a su negativa a «obedecer ciegamente la orden de un grupo de dirigentes que nadie votó».
«No me expulsan por traicionar al peronismo ni a sus principios: me expulsan por no obedecer ciegamente la orden de un grupo de dirigentes que nadie votó. Y no es lo mismo», planteó Domínguez, quien remarcó que su mandato responde en primer término a los ciudadanos de su departamento, y no a «una conducción circunstancial» ni a «una estructura partidaria cerrada, sorda y dedicada a expulsar compañeros».
«Pensar distinto no es traicionar»
En el comunicado, la senadora defendió su derecho a disentir dentro del espacio: «pensar distinto no es traicionar. Disentir no es traicionar. Votar de acuerdo con las propias convicciones tampoco es traicionar». Cuestionó que, frente a esas diferencias, la conducción partidaria haya optado por la expulsión como «única respuesta», y extendió ese cuestionamiento al caso de la senadora Nancy Miranda, con quien expresó su solidaridad por atravesar una situación similar.
Domínguez apeló a una lectura histórica del movimiento para fundamentar su reclamo: sostuvo que el peronismo «siempre fue un movimiento amplio, plural y diverso», capaz —bajo el liderazgo de Juan Domingo Perón— de «contener miradas diferentes, sumar voluntades y representar a distintos sectores de la sociedad». En ese marco, remarcó: «nunca entendí al peronismo como un espacio en el que unos pocos se arrogan la facultad de decidir quién pertenece y quién no. El peronismo que yo defiendo abraza; no expulsa».
Críticas a la conducción partidaria
La legisladora fue especialmente dura con la dirigencia del PJ entrerriano, a la que acusó de no lograr «escuchar a la sociedad, construir nuevas mayorías ni realizar una sola autocrítica». Advirtió que, si algunos dirigentes creen que expulsando a dos senadoras resuelven los problemas internos del justicialismo, «están mirando la realidad por el espejo retrovisor».
Domínguez remarcó que no renunciará «a mis convicciones, a mi criterio ni a la representación que me confiaron los ciudadanos de Feliciano», y sostuvo que una resolución partidaria «puede imponer una sanción, pero no puede borrar una trayectoria ni decidir la identidad política de una persona».
«Lejos quedó el tiempo en que quien ganaba conducía»
Hacia el cierre del comunicado, la senadora trazó un contraste con lo que definió como una lógica anterior del justicialismo provincial: «lejos quedó el tiempo en que, en el justicialismo entrerriano, quien ganaba conducía y quien perdía acompañaba. Ahora la lógica parece invertirse: quien gana y busca construir es castigado; los otros no conducen ni dejan conducir, simplemente expulsan». Cerró con una definición contundente sobre el rumbo que, a su criterio, tomó la conducción partidaria: «sus intenciones están claras: quieren un PJ chico, cerrado, sectario y lejos de la victoria. Ellos eligieron expulsar. Yo elijo seguir trabajando y representando a mi departamento».
Fuente Análisis








