viernes, septiembre 11, 2026

El Quincho: Entre brasas, reconocimientos y nuevos desafíos

El Quincho: Entre brasas, reconocimientos y nuevos desafíos
Orilla y Media TV

Un miércoles más, el quincho volvió a la normalidad.

Diego llegó temprano y, como le gusta decir al histórico, los integrantes de la comisión fueron llegando como acostumbran. El ritual comenzó con el fuego. Todo estaba organizado: asado, chorizos, chinchulines, morcillas y la parrilla esperando que las llamas se transformaran en buenas brasas.

El asador puso en marcha el menú y Federico celebró el orden.

—Así da gusto, hoy está todo organizado —comentó.

Llegaron el Baby, el Chapa y el resto de la muchachada. Todo parecía normalizado. Bueno, casi todo. El que faltaba era Ariel, pero nadie se preocupó demasiado: siempre fue de llegar tarde.

Mientras Diego controlaba la parrilla, Federico tiró la primera noticia política:

—Se cumplió lo de Davico. Va a reconocer la trayectoria de Pemo.

El Chapa respondió rápidamente:

—Buenísimo. Si se acuerda, acá ya lo habíamos comentado

—Me parece bien. Ya es hora de reconocer a quienes ayudaron, desde su gestión, al crecimiento de la ciudad y generaron beneficios para los que vivimos acá. El hospital fue una gestión de Pemo.

El Baby, siempre más militante, levantó la mirada y agregó:

—Y a lo mejor esto también es una señal de que hay que empezar a terminar con la grieta. Se pueden compartir gestos, aunque pensemos distinto y tengamos ideologías diferentes.

Diego, sin dejar de mirar las brasas, metió cuchara:

—Es hora. Ya no podemos seguir con costumbres que solamente sirven para dividir.

Por unos segundos, el quincho quedó en silencio. Hasta que Federico tiró una noticia triste.

—Falleció Julia Callero, la diputada.

Nadie agregó nada.

El silencio invadió el quincho por unos instantes. Cada uno quedó pensando en la noticia.

Diego, quizás para cortar ese momento, miró la parrilla y avisó:

—En diez minutos comemos.

Y como suele pasar en el quincho, la conversación siguió.

La política volvió a ocupar su lugar, aunque esta vez alguien deslizó apenas un comentario futbolero:

—Ganó Boca ayer.

Nada más.

Ni discusión, ni cargadas, ni respuestas. Una rareza absoluta en el quincho.

Hasta que Federico volvió a poner la política sobre la mesa y habló de su intención de participar nuevamente en 2027 y jugar por algún cargo político dentro de Convergencia Provincial.

El Baby no tardó en responder:

—¿Y en las anteriores ya fuiste? Entonces, ¿por qué desperdiciar la experiencia?

Los demás acompañaron la idea. No hubo grandes discursos. Esta vez alcanzó con las miradas, alguna palmada en la espalda y el apoyo de los compañeros.

Diego miró las brasas, levantó la copa y sentenció:

—Bueno, entonces habrá que brindar.

Y brindaron.

Por los que estuvieron.
Por los que ya no están.
Por la ciudad.
Por dejar atrás las divisiones.
Y por los nuevos desafíos que, entre política, asado y conversaciones de quincho, empiezan a aparecer mirando hacia 2027.

Orilla y Media TV