Ante ese panorama, «se activa el protocolo de seguridad, en el que hay que formar una fila en la margen uruguayo, evitando que los vehículos queden sobre el puente de la represa Salto Grande», informó Labeque Drewanz.
Esa operación «se debió hacer tres veces en ese jueves, porque las filas habían sido muy largas», contó. Subrayando que «ya para el comienzo del año, tanto durante el domingo como el de este lunes, estuvo fluido pero tranquilo».
Por último, el funcionario resaltó a Diario Río Uruguay que «casi el 90% del tránsito registrado durante estos días por Salto Grande fue vecinal y el resto sí fue turístico».








