Lo sectores del Partido Colorado de Andrés Ojeda y Pedro Bordaberry no lograron acordar la lista única para las elecciones partidarias que definirán al Comité Ejecutivo Nacional.
Los motivos de la ruptura
La negociación parecía ir por buen rumbo y, de hecho, se habían logrado varios consensos, entre ellos y para nada menor, que Ojeda sería quien ocuparía la Secretaría General del Partido Colorado por cinco años, mientras que el prosecretario sería nombrado por Vamos Uruguay.
Asimismo, se había acordado que nueve integrantes de la CEN pertenecerían a la corriente del excandidato presidencial colorado, y los seis restantes serían del sector de Bordaberry. Sin embargo, el problema que llevó a la ruptura fue el último lugar de la lista única, debido a que si se presentaba una nueva nómina con capacidad para sumar la suficiente cantidad de votos y, por lo tanto, ocupar una silla en el órgano de conducción, ese último puesto contemplado por Unir para Crecer y Vamos Uruguay quedaba afuera.
Sobre ello, además, había que sumar dos integrantes de la juventud del Partido Colorado con voz y voto dentro dentro del Ejecutivo partidario, los cuales militan en el sector de la lista 10. Por lo tanto, si una lista “díscola” obtiene un lugar y los dos jóvenes militan en la corriente de Bordaberry, la vertiente de Ojeda perdería la mayoría.
Esto llevó a que, finalmente, cada sector decidiera presentarse por separado.
Una interna cada vez más atomizada
La interna, en tanto, no es solo entre los dos principales sectores del Partido Colorado, sino también dentro de cada uno de ellos. Un escenario que se refleja en la participación de 25 números de lista para el sábado 21, pero cuyas fisuras se intentarán contener lo más posible hasta el lunes, cuando vence el plazo para inscribir las nóminas de 15 convenciones y sus respectivos suplentes como candidatos para integrar el CEN.
Por el momento, Unir para Crecer solicitó ocho sublemas y diez números de lista. Mientras que Vamos Uruguay, un sublema y 15 números de lista. Si bien la atomización podría corresponder a una cuestión estratégica que, al final de la jornada electoral, otorgue una mayor cantidad de integrantes en el órgano de conducción del Partido Colorado —y, por lo tanto, ventaja a la hora de elegir al secretario y prosecretario del PC—; también está la posibilidad de que sea un reflejo de las diferencias internas entre los múltiples y diferentes sectores que integran cada vertiente.
Fuente Ámbito








