La Multisectorial se movilizó desde la Caja de Jubilaciones hasta Casa de Gobierno en rechazo al proyecto de reforma previsional que este miércoles tendría sanción definitiva en la Cámara de Diputados. «Vamos a señalar y nombrar a cada uno de los legisladores cómplices de este recorte y ajuste a los entrerrianos porque son los responsables», advirtió a AIM el secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Oscar Muntes.
Con banderas, bombos y consignas contra el ajuste, referentes gremiales y trabajadores volvieron a copar las calles de la capital entrerriana en el marco de una nueva jornada de protesta contra la reforma al régimen previsional provincial. La columna partió desde la sede de la Caja de Jubilaciones y culminó frente a una Casa de Gobierno que amaneció vallada.
«Estamos nuevamente en la calle haciendo lo que debe hacer todo dirigente, todo trabajador que defiende sus derechos», sostuvo Muntes a esta Agencia, quien remarcó el carácter sostenido del reclamo.
El dirigente de ATE no ahorró críticas hacia el oficialismo provincial y nacional. «Nuevamente le decimos no a la reforma de Frigerio y Milei. A pesar de que vallaron la Casa de Gobierno nos vamos a movilizar y vamos a señalar y nombrar a cada uno de los legisladores cómplices de este recorte y ajuste a los entrerrianos porque son los responsables», enfatizó.
Por su parte, el secretario general de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), Abel Antivero, destacó la magnitud de la convocatoria y ratificó que el descontento no cede pese al avance del proyecto en la Legislatura. «Estamos conformes con la gran concurrencia de compañeros y compañeras que han venido de todos los puntos de la provincia. La ciudadanía entrerriana sigue expresándose y diciendo no a la reforma», indicó a AIM.
Antivero consideró además que la iniciativa que impulsa el poder Ejecutivo esconde un objetivo más amplio que el declarado. «Es un claro plan de ajuste y la demostración está en esto, en que a pesar de que se sabe que hay una mayoría en Diputados que la va a aprobar, aún así los compañeros trabajadores están acá», afirmó.
Consultado sobre el operativo de vallado que impidió el acceso a la sede del poder Ejecutivo, el titular de Agmer lo interpretó como un gesto que excede lo material. «Es una cuestión simbólica que representa la política del Gobierno: la distancia con el pueblo. También es un rasgo de violencia, porque pone vallas para proteger la cuestión edilicia cuando sabe que venimos a protestar pacíficamente; en todo caso, la violencia se ejerce de arriba hacia abajo», concluyó Antivero.





Fuente AIM








