Vecinos y automovilistas advirtieron bruscas reducciones de velocidad en pocos metros en la zona del aceso a Aldea San Antonio y la posible instalación de un sistema de fiscalización electrónica sin aviso oficial. El Municipio aclaró que no tiene injerencia en ese tramo y pidió explicaciones a Vialidad Provincial.
En las últimas horas se encendió la alarma entre vecinos y automovilistas que transitan habitualmente por la Ruta Provincial Nº 20, luego de la aparición de nueva señalización vinculada a fiscalización electrónica en el ingreso a Aldea San Antonio. La preocupación creció a partir de comentarios y rumores sobre la posible instalación de un radar, sin anuncio oficial del Gobierno Provincial ni información emitida por Vialidad.
Según relataron conductores que circulan por el sector, al aproximarse al acceso desde la ruta se encuentran sorpresivamente con carteles que ordenan una brusca reducción de velocidad: primero de 90 km/h a 60, y pocos metros después, de 60 a 40 km/h. El esquema, advierten, obliga a maniobras repentinas de frenado, generando situaciones de riesgo en una recta transitada diariamente por autos, camionetas y vehículos de carga.
Una de las críticas frecuentes entre quienes usan la ruta es la falta de sentido práctico en la reducción: si bien formalmente se trata del acceso a la localidad, el casco urbano se encuentra a casi 10 kilómetros hacia el interior. Además, el sector cuenta con dársenas específicas para ingreso, lo que vuelve discutible –según advierten vecinos– la necesidad de una reducción tan agresiva.
Comunicado oficial del Municipio
Ante la creciente cantidad de consultas, audios y publicaciones en redes sociales, el Municipio de Aldea San Antonio difundió un comunicado dirigido a la comunidad, buscando aclarar su rol en la situación. En el texto, el gobierno local remarcó que ese tramo de la Ruta Provincial Nº 20 no pertenece al ejido municipal, y que toda decisión adoptada en el lugar depende exclusivamente del Gobierno Provincial y de Vialidad Provincial.
Asimismo, se aclaró que el Municipio no instaló ni autorizó señalización alguna y que no posee información oficial sobre la posible colocación de radares o cámaras en ese sector.
En el comunicado, se advierte además sobre la preocupación que genera el esquema de reducción repentina de velocidad, especialmente por el riesgo potencial para conductores de camiones y vehículos de gran porte que transitan por la ruta.
Pedido formal a Vialidad
Frente al escenario generado, el Municipio informó que inició un pedido formal ante Vialidad Provincial solicitando:
– Copia del acto administrativo que autoriza la señalización actual.
– Los fundamentos técnicos y viales que respaldan el diseño y ubicación de los carteles.
– Confirmación oficial sobre si existe o no prevista la instalación de un radar en el punto.
Desde el gobierno local remarcaron que la información que circula en estas horas proviene únicamente de versiones y comentarios generados tras la visita de una empresa privada al Municipio, que aseguró haber firmado un acuerdo con Provincia para implementar controles de velocidad. Sin embargo, dicha información –insistieron– no fue comunicada oficialmente por ninguna autoridad provincial competente.
Clima de incertidumbre entre usuarios
Mientras se aguarda la respuesta formal de Vialidad, el malestar continúa creciendo entre los usuarios habituales del tramo. Varios de ellos advierten que la falta de claridad oficial podría derivar en sanciones o controles sorpresivos, mientras que otros temen que el nuevo esquema de velocidad provoque accidentes evitables.
Por el momento, la cartelería permanece instalada y sin señalización accesoria que confirme si existe equipamiento de control electrónico operativo.
FUENTE: UrdiDigital – RADIO2820








