Alejandro Ruibal, gerente de una de las firmas que integran el Consorcio Aguas de Montevideo (Proyecto Arazatí) , se mostró a disposición del gobierno electo.
El gobierno anticipó una renegociación del contrato
Desde el presidente electo Yamandú Orsi hasta otras voces del gobierno electo se manifestaron en desacuerdo con la firma de la iniciativa, por lo que se daría una renegociación de los términos de la obra del Proyecto Arazatí.
«El contrato está firmado. Una vez que nosotros estemos en los cargos a partir del 1º de marzo, veremos cuáles son las alternativas que tenemos para discutir con el consorcio», sostuvo días atrás el designado secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez.
Sobre el desacuerdo del futuro gobierno, insistió en la postura de “defender tres cosas importantes: el medio ambiente, el agua y asegurar agua de calidad para los uruguayos».
Una nueva marcha contra la obra del Proyecto Arazatí
En paralelo, ciudadanos y organizaciones sociales que manifestaron su férrea oposición a la iniciativa marcharán este jueves desde las 18:30 hacia la Plaza Independencia, al reiterar su repudio a una iniciativa que consideran que perjudicará la situación hídrica.
Mediante un comunicado, los organizadores advirtieron que el también llamado Proyecto Neptuno “pondrá en riesgo la calidad del agua potable que consumen los uruguayos”, mientras que “comprometerá financieramente al país y abrirá las puertas a la privatización del agua”, al que calificaron como “un recurso esencial para la vida y la soberanía nacional”.








