El actual Ejecutivo cerró contratos millonarios por el hidrógeno verde y el agua que tendrá que enfrentar Orsi, sin estar de acuerdo con las iniciativas.
Para el futuro ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, la firma del contrato es “un importante error” que “deja a OSE en una situación financiera crítica” y “afecta significativamente la capacidad de acción del nuevo gobierno”.
Las polémicas del hidrógeno verde
El proyecto de producción de hidrógeno verde de HIF Global en Paysandú es otra de las iniciativas que encendió luces de alarma en el gobierno entrante. No solo respecto a la firma del acuerdo con la empresa de capitales chilenos —cuando todavía hay información sobre dicho compromiso que no es de carácter público—, sino también por la participación del Estado a través de Ancap en el capital accionario de la obra.
La decisión precipitada del gobierno saliente —en tanto no era necesario ni urgente tomar una postura al respecto en ese momento— generó tensiones dentro del oficialismo, que culminaron con la renuncia de Alejandro Stipanicic al frente de la petrolera estatal; pero también malestar en la administración entrante, que consideraba oportuno mantener la opción de participar hasta en un 30% en el proyecto. «Nos parece que en un negocio que se plantea como una inversión millonaria, como muy rentable, que el Estado no se reserve la opción de poder participar o no y que se excluya por voluntad propia no es la posición correcta”, consideró entonces el futuro prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz.








