Uruguay invierte 100 millones de dólares en un fondo cotizado socialmente responsable (SRI), en un paso significativo para fortalecer su compromiso con la sostenibilidad y la diversificación de sus inversiones. Esta apuesta, liderada por el Banco Central del Uruguay (BCU), busca ampliar el alcance de las finanzas sostenibles en el país y fortalecer el papel del BCU como actor en la transformación hacia un desarrollo económico más verde y responsable.
El fondo cotizado (ETF), especializado en renta fija y con un perfil SRI, es administrado por la firma Amundi y fue diseñado en conjunto con el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR), en consulta con varios bancos centrales. Este tipo de inversión se basa en instrumentos financieros emitidos por entidades que cumplen con estándares rigurosos, buscando no solo generar valor económico, sino también contribuir positivamente a la sociedad y al medio ambiente. Con un riesgo de tipo de interés intermedio y un riesgo crediticio global relativamente bajo, el fondo busca proporcionar estabilidad financiera mientras apoya proyectos que favorezcan la sostenibilidad.
Uruguay invierte de manera estratégica en estos activos, con un enfoque en largo plazo, al considerar que el perfil de riesgo crediticio global es bajo y los instrumentos tienen un plazo máximo de vencimiento de 5 años. La calificación mínima que deben cumplir estos instrumentos es A- o equivalente, lo que garantiza su fiabilidad y alineación con los objetivos de inversión responsable del país.
Este movimiento se enmarca dentro de la estrategia del BCU para fomentar las finanzas sostenibles. Desde 2020, Uruguay ha tomado pasos importantes en este ámbito, como su adhesión a la Red para Enverdecer el Sistema Financiero y su primera inversión en un fondo SRI en 2021. Además, en 2022, Uruguay emitió su primer bono verde y fue reconocido por la Operación Soberana ESG del Año. Actualmente, el país también está considerando la emisión de bonos azules, dirigidos a movilizar recursos para la protección de ecosistemas marinos y costeros.
Uruguay invierte con este tipo de acciones para mantenerse a la vanguardia en el sector de las finanzas sostenibles, promoviendo la integración de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en sus decisiones de inversión y contribuyendo al bienestar global y local.








