Cabildo Abierto se comporta con autonomía, pero blancos y colorados insisten en accionar de manera unificada en un escenario con más interrogantes que certezas para la oposición.
La Coalición de Schrödinger
“Lo que vemos es que la Coalición perdura: a pesar de que siempre han habido tensiones, se ha mantenido. Y eso es la prueba de su compatibilidad”, consideró el politólogo y escritor Jaime Yaffé, en diálogo con Ámbito, sin dejar de reconocer que “siempre ha sido una relación difícil” la de Cabildo Abierto con los demás integrantes de la CR.
“Pero si dura, es porque hay un punto en el cual, para cada uno, con su perfil propio y un modo de relacionamiento conflictivo, sigue siendo una apuesta correcta ser parte de ese colectivo”, insistió. Incluso las grandes polémicas que protagonizaron, no tuvieron mayores repercusiones: “Ni se va ni lo echan. Hay un status aceptado”.
Y, sobre todo, un objetivo que, según el politólogo, es lo que evita que se llegue a un punto de ruptura: “Tanto Cabildo como los otros partidos quieren volver a presentarse dentro de cinco años. Hay algo más importante que cualquiera de sus diferencias, que es evitar un nuevo triunfo del Frente Amplio (FA)”, consideró. En el mientras tanto, lo más probable es que se observe un escenario de actuación no coordinada hasta que llegue el momento electoral, cuando las acciones comiencen a alinearse.
Una lectura distinta es la que hace el analista político Mauro Casa, para quien la Coalición Republicana como tal no existe. “Las coaliciones existen para ganar elecciones o para gobernar. No suelen existir coaliciones de oposición, porque cuando un partido está en la oposición, no tiene demasiado incentivo para estar coaligado con otro”, apuntó. «Más aún cuando se trata de un socio minoritario cuyos votos pueden ser utilizados para negociar políticas y ganar visibilidad en la agenda y la discusión pública. Es el escenario actual de Cabildo Abierto con el Frente Amplio, que necesita “negociar ley por ley”, agregó.
“Otra cosa distinta es si se forma una coalición para ir a las próximas elecciones. Hoy es un escenario que se ve lejano, Manini no ve como lo más probable integrar esa posible coalición electoral. Mientras tanto, no tiene lógica quedar sujetos al liderazgo de (Álvaro) Delgado o de (Andrés) Ojeda, porque sino entregaría sus votos a cambio de nada”, explicó el analista.
Voto a voto
“Lo que está haciendo Cabildo Abierto es lo que estratégicamente tiene más sentido, que es mantenerse autónomo y hacer pesar esos dos votos que son llave para lograr una coalición mínima ganadora en cada ley en el Parlamento. Entonces, esos dos votos valen oro, y los están haciendo valer como tal”, señaló Casa.
De hecho, para Yaffé, esos dos votos —que pertenecen a los diputados Álvaro Perrone y Silvana Pérez Bonavita— explican que los partidos tradicionales todavía no le hayan dado la espalda al que se ha consolidado como el “socio rebelde” de la coalición, incluso ante los recientes disgustos que han generado sus decisiones parlamentarias.
“Cabildo Abierto tiene el número exacto de votos que el Frente Amplio necesita para alcanzar la mayoría en el Parlamento, lo que le da un punto de poder, porque lo poco que tiene vale mucho, pese a haber hecho una mala elección. Blancos y colorados lo saben y por eso se preocupan en no romper, porque tampoco quieren quedarse sin nada”, consideró el politólogo.
Este límite al evidente malestar en los partidos Nacional y Colorado podría funcionar incluso en un escenario eventual en el que los cabildantes apoyen un intento del oficialismo por revertir alguno de los grandes cambios impulsados por el gobierno de Luis Lacalle Pou —aquí cabría preguntarse si la decisión de CA de participar en el diálogo social seria un primer paso en ese sentido—: “Saben que necesitan a Cabildo dentro de cuatro años incluso en esas situaciones”.
En tanto parte de otro diagnóstico, Casa opina distinto respecto al poder de los votos cabildantes. Primero, porque el sector de Manini Ríos, por ser ideológica y programática de derecha, “va a tener muchas más coincidencias con blancos y colorados que con el FA”; y segundo porque esos votos “son fundamentales para el gobierno, no para la oposición”, que no tiene posibilidad de sancionar leyes sin el apoyo frenteamplista.
“El gobierno necesita dos votos para innovar en materia legislativa, y puede buscarlos en Cabildo Abierto o recolectar en otros lados. Es lógico que estos juegos se den, y por ahora ha encontrado una oposición muy cerrada, en la cual el único dispuesto a negociar es Cabildo”, agregó.
En ese sentido, la responsabilidad es tanto del Partido Nacional como del Partido Colorado, que le dan “un poder sobredimensionado a CA de los dos diputados que tiene”. “La llave la tiene el que se siente a negociar, y por ahora hemos tenido una oposición con una postura casi infantil. Si blancos o colorados cambian de lugar, el poder de Cabildo se reduce”, concluyó el analista político.








