En diálogo con esta Agencia, el ex presidente de la Cooperativa Agrícola Ganadera y de Servicios Públicos Aranguren Limitada (Coopar), y dirigente de Entre Ríos 2050, señaló que la baja de las retenciones “no soluciona el 100 por ciento de los problemas, pero sí representa un camino que ningún gobierno anterior había marcado, que era ir eliminando las retenciones paulatinamente hasta quedar en cero y mantener ese cero a lo largo del tiempo”.
Sin embargo, Berruhet aclaró que “los problemas estructurales que tiene el sector agropecuario son infinitos. Los problemas económicos se pueden ir solucionando con una baja de las retenciones y un mantenimiento de la carga impositiva en el resto de los Estados. Si el gobierno nacional baja las retenciones y el municipio sube las tasas viales, eso es suma cero. Si el gobierno nacional baja las retenciones y los gobiernos provinciales suben el Impuesto Inmobiliario, Automotor o lo que sea, eso es suma cero. O sea, tiene que haber una coherencia con los tres Estados. El campo hace muchos años que viene sufriendo esta estructura de costos tan altos. Llegó el momento de que ellos sean los encargados de ayudar al despegue del país”.
Berruhet destacó que el gobierno nacional “ha entendido, y creo que ya la sociedad también, que las retenciones representan realmente un ancla para la economía general del país. Los conceptos que las retenciones solucionan a través de sus ingresos se ven compensados con los perjuicios que producen las mismas en el sistema económico y productivo del interior del país, de los productores en sus zonas de origen, en sus territorios y eso va a producir un dinamismo de la economía como nunca se ha visto. El sector agropecuario tiene retenciones desde hace 50 o 60 años, en mayor o menor medida, y si, en algún periodo no lo tenía, estábamos esperando el próximo cataclismo que tuviera la economía de la República Argentina para volver a instaurar las retenciones, como que era la única solución potable y posible que había para salvar la sociedad. Entonces, si nosotros pensamos que este gobierno políticamente entendió que ese es un arma que produce más perjuicios de los beneficios que produce, yo creo que políticamente el sector agropecuario se ha visto beneficiado”.
Para el dirigente, “muchas de estas situaciones son consecuencias de aquella vieja lucha de 2008 y de que se ha visibilizado al sector agropecuario en lo social, en lo económico, en lo cultural, hasta en lo político. El sector agropecuario hace mucho tiempo que viene siendo agredido por distintos factores, así como por los distintos Estados: que los problemas ambientales, que la justicia que te tranca, que la distancia para aplicar… la realidad es que el sector agropecuario es quien genuinamente incorpora dólares hasta ahora. Más adelante podemos hablar de lo que es la minería, la energía y el petróleo. Pero hasta ahora era el único sector que traía dólares genuinos a la Argentina. Y era el único sector que mantenía su competitividad a nivel internacional”.
El juego del mercado
Sobre la reacción del mercado ante esta medida, el dirigente consideró que “siempre es ambivalente en la reacción. Seguramente tomará un periodo de tiempo, verá qué es lo que los productores consideran que les corresponde por la baja de las retenciones y después, como en todo juego libre de oferta y demanda, el mercado exportador y el mercado doméstico de trigo, cebada y los otros cereales, tratarán de mantener sus niveles de ganancia. Y si eso implica que las retenciones, en vez de transferírselas al productor, se las tenga que dejar, eso va a suceder”.
La plata no va al bolsillo: Estado de crisis permanente
El dirigente explicó que el productor agropecuario no es formador de precios. “Produce y pone a disposición su mercadería para que el comprador determine cuándo y cuánto es lo que te va a pagar. Entonces, la baja de las retenciones no es que es lineal que va a precio y va al bolsillo de los productores. Es un poco más complejo. El mercado va a tener que ver si esta baja de precio hace que los productores siembren más o menos, si le ponen mayor o menor tecnología, si utilizan herramientas de venta anticipada o no. Un montón de factores que están presentes en el mercado hoy”.
Visión: El vaso medio lleno
Berruhet analizó que la baja de retenciones “es una medida positiva, es proactiva, es suficiente, no es suficiente, alcanza con esto, no alcanza, pero hay que tratar que, en la sensación de cada productor agropecuario, se vea el medio vaso lleno y no el medio vaso vacío, por todo lo que representa. Creo que ahí es donde hay que hacer hincapié, es el camino. Peor sería que nos digan: ‘no, mirá, ante la situación actual, que hay a nivel internacional, habría que aumentar las retenciones’; eso sería realmente catastrófico. Ahora hay que esperar a ver cómo se transita en los próximos días para empezar a observar cuáles son los beneficios que llegan a cada uno de los sujetos agropecuarios que invierten dos o tres vacas muertas todos los años, en producir lo que produce el campo argentino”.
Más opiniones
Otras fuentes consultadas por AIM coincidieron en que el anuncio es una reacción del gobierno de Javier Milei a perspectivas de siembra que ya hablaban de 20 por ciento menos de superficie cultivada para el trigo y la cebada con relación a 2025, algo que encendía alarmas en Economía en materia de recaudación.
En rigor, para muchos dirigentes agropecuarios, los anuncios de baja de retenciones del gobierno no desataron euforia en el sector. En concreto, se trata de una reducción de dos puntos para el trigo y la cebada (de 7,5 a 5,5 por ciento) y una baja de entre 0,25 y 0,5 por ciento para la soja a partir de enero de 2027.
El vicepresidente del Distrito Entre Ríos de la Federación Agraria Argentina, Luciano Challio, calificó de «mínimo” el anuncio para los productores pequeños y medianos. Además, fue crítico con las medidas del presidente Javier Milei durante estos dos años: “Que Milei se ponga los pantalones de una vez por todas, porque esto es mucha sarasa. Estamos cansados de que nos ningunee”.
En un comunicado enviado a AIM, el referente agropecuario sostuvo: “Es un anuncio para el momento pero no es lo que el agricultor necesita”. A fin de explicar porque lo anunciado no es un beneficio en sí, indicó: “Un dos por ciento de baja contra un 85 por ciento de aumento en combustible no nos influye en nada”.
A su vez reafirmó el pedido de llevar a cabo un encuentro para discutir las cuestiones de fondo de las economías regionales. “Que Milei se ponga los pantalones de una vez por toda porque esto es mucha sarasa”. Y agregó: “Tiene que salir de Buenos Aires y recorrer el interior profundo para ver las necesidades que el productor que ha puesto el hombro estos dos años para poder salir adelante. Estamos cansados de que nos ningunee y que no nos atienda”.








